Eso mismo me preguntaba yo no hace tanto tiempo…Y es que a medida que vamos terminando la carrera, la pregunta del millón viene a la mente, qué hacer después de conseguir un título universitario, pero habitualmente sin una respuesta clara ya que ni siquiera conocemos todas las alternativas disponibles. Una de ellas es la licenciatura en Ciencias Actuariales y Financieras. A parte de la información que encontrareis en la página de la universidad, voy a intentar daros una idea más cercana de lo que supone este segundo ciclo, así que vamos a ello.

En primer lugar, ¿qué es un actuario? Pues es un profesional cuya actividad fundamental es evaluar las consecuencias económicas de riesgos que le pueden ocurrir a las personas (vida) o a sus bienes (no vida). ¿Cómo lo consigue? Diseñando y valorando productos aseguradores en base a técnicas financieras y estadísticas. Sin embargo, el desarrollo del sector banco-asegurador y de la propia profesión le permiten aplicar esa capacidad analítica en muchas otras actividades a parte de la puramente actuarial, como la gestión de riesgos, la estructuración de productos derivados y en definitiva cualquier profesión relacionada con la inversión y el ahorro a largo plazo. De hecho, el actuario, es uno de los profesionales con mayor reputación en los países donde la industria del seguro se encuentra en una etapa de evolución más avanzada (principalmente Estados Unidos y el Reino Unido), ya que está preparado para desarrollar con éxito cualquiera de las funciones habituales en el campo de las Finanzas, pero por el contrario el resto de profesionales no está capacitado para trabajar como actuario, ni en la práctica ni legalmente.

Bien, ¿pero como puedo convertirme en actuario? Para ello, hace algunos años se creó una titulación de segundo ciclo cuyas asignaturas cubren los conocimientos necesarios para colegiarse como actuario, y una de las pocas universidades que lo ofrecen es la Carlos III. Afortunadamente, el plan de estudios está configurado desde una perspectiva internacional y enfocada al ejercicio profesional, que equilibra la teoría necesaria para comprender el negocio asegurador con los programas informáticos que realmente se utilizan en las empresas, algo que parece obvio pero resulta esencial cuando llega la hora de la verdad y hay que buscar soluciones en la oficina. Además, complementado con los conocimientos de vuestra actual carrera, las asignaturas que se cursan en actuariales suponen una base muy sólida en el caso de que quisierais preparar designaciones profesionales como el CFA® o los exámenes del SOA. Por último, la opción del plan bilingüe os permitirá dar el empujón definitivo a vuestro nivel de inglés o bien consolidarlo, especialmente si lo complementáis con los intercambios disponibles en universidades europeas y americanas.

Ahora viene lo que hasta hoy ha hecho a muchos compañeros no decantarse por esta titulación: desplazarse hasta Colmenarejo y seguir estudiando dos años más. Para llegar al campus, si no residís en la zona, existen varias posibilidades como el autobús directo de la universidad o él 631 que sale desde el intercambiador de Moncloa con bastante frecuencia (ambos vienen a tardar unos 45 min.), a parte del vehículo privado. En cuanto a las asignaturas, se permiten varias convalidaciones (incluidas las humanidades y la prueba de inglés), de manera que los esfuerzos se concentran en un máximo de cinco cursos por cuatrimestre y en horario de tarde para poder compaginarlo con prácticas remuneradas en el sector durante las mañanas. Así, según vais ganando experiencia, comprobareis cómo se aplican las materias que se imparten en clase, lo que os permitirá conseguir una formación completa y realmente diferenciadora en el mercado de trabajo. Además, como se trata de un segundo ciclo, las características de Ciencias Actuariales y Financieras harán que sea considerado como postgrado bajo el marco del Espacio Europeo de Educación Superior, una vez culmine el proceso de Bolonia.

Esto es, en resumen, lo que encontrareis en Ciencias Actuariales y Financieras si pensáis en continuar estudiando el curso que viene. Espero haber explicado el por qué de esta carrera o al menos aclarar qué implica esta alternativa de formación. Seguramente queda mucho por mejorar (para eso está la delegación, las encuestas…es decir, ¡vosotros!), pero si finalmente decidieras cursar actuariales, debéis saber que “la Pública Diferencia” es el sitio indicado para ello. En ese caso bienvenidos, nos vemos el curso que viene y a todos ¡feliz verano!

Bruno B.

Para más información:
www.actuarios.org
www.beanactuary.org